miércoles, 9 de noviembre de 2011

la oligarquía del proletariado

No se en que mundo vivo, ni entiendo de donde o como surge, mas son mis preguntas sobre el mundo que las que le mundo se hace sobre mi, supongo que por mi pertinencia como ser humano estoy intrínsecamente atrapado y consumido por preguntas estúpidas fruto de análisis casi diario de una vida cotidiana. Es así como surgen los deseos, vanos, vacuos y vacios las paredes del mundo cada día se caen y las paredes de los argumentos que un día tan altas se veían desde el piso, ahora, cada vez que entre comillas crezco caen y vuelven a caer. Mis miradas del mundo aunque limitadas buscan entender esa vertical línea que se atraviesa desde la mano invisible del poder hasta la mano, ahora si muy visible, que se toma el trabajo de quemar energía mientras escribo esto.

Es así como se desarrollan y desenvuelven arduas y des-gastadoras luchas llevadas acabo por nuestros valientes y comprometidos camaradas que sin darse, ni dar cuenta de lo que sucede, reproducen sin mayor problema las paredes argumentativas  de él, poder aquel que  dulce y abrigadoramente los cobija de igualdad, o de libertad, o de posibilidades, o de obligaciones, o de condiciones materiales para una reproducción que no tiene mucho sentido. De ahí en adelante somos una oligarquía del proletariado perteneciente a la facultad de Oximórica,  contradictoria en si misma, vulnerable a las manos despiadadas de los que ciegamente devoran su entorno. Un tiempo detenido en el espacio, eso somos para ellos estáticos puntos quietos en el universo que no convergen en la necesidad de otros mundo y vidas posibles, en los que habitar mano a mano con la gente del agua o del bosque y por que no de la urbanística maya de nuestros días no es posible. Me alegra llegar en este corto argumento a decir que no es así, pese a que él o ellos nos consideran una masa lánguida de palabras insulsas e incultas  de una manada de hippies tirados en una plaza, somos mundos con preguntas pertinentes o no, mundos con posibilidades mayores que las de simplemente pertenecer. Si caminar es conocer, como me van a decir que somos tiempos detenidos en el espacio, a mi que no me metan los dedos en la boca, el mundo lo hacemos nosotros, los que por algún otro nos han llamado “don nadie”, el mundo es nuestro de los feos por que somos mas, de los diablos por que mas hacemos por el mundo que el supositorio de dios, de los derrotados, de los desesperados y desesperanzados que llenan las calles, los barrios, los guetos, los campos,  los bosques, los salones, las casas y de mas. Seres humanos con ganas de  salir volando por que en la dictadura del proletaria son jerarquitas de primera mano.

sábado, 22 de octubre de 2011

sueño...

Anoche soñé, supongo, por que  dormir en la cama del diablo, que el alma de mi guitarra se movía y se largaba, las cuerdas se rompían y mi corazón ya no sonaba. Fue en ese y en otro momento en el que me desperté, vi el reloj con los ojos mas cerrados que abiertos, volví la cabeza sobre mi cama y mientras sentía el mundo con los ojos cerrados recordé que mi clavas tan bien son desalmadas, por lo general las clavas tiene una varilla de metal que las a traviesa de un extremo a otro y sirve de apoyo para el resto de la clava, por lo demás mis clavas, a pesar de que eran un poco mas pesadas, que las cabeza de martillo que rodaban por la ciudad, no tenían alma les faltaba una pero aun así giraban, me levante, seguían mis ojos pegados y recordé que sólo había descubierto, jugando a través del juego, la verdad.

Se ahora por que me lo has dicho de una forma muy sutil, que mientes, yo a pesar  que sospecho de tu mentira, camino, no estoy seguro, pero lo tomo con calma y no me afano por llegar, llego y tal como lo espero ahí estas; dos vagas y bastas palabras sirven para conformar lo que por falta de mas agua del cielo va a pasar, pero aun así nunca pasa, yo vuelvo a casa con ganas de mas agua a ver si algún día me alcanza para llenar el vaso de deseos que tengo dentro, pero como jamás se llena, yo tampoco estoy lleno y me lo dicen a menudo – por que arrastra a los demás en su locura- pero yo nos los arrastro ellos deciden ir conmigo a buscar algo de literatura.

Pasan las horas, los días, los soles y la vida, con ese sabor amargo en la boca, las encías sangran y ese sabor a sangre se confunde con el sabor de estar vivo en un palmo del destino, yo camino y camino todos los días, camino un poco mas a ver si algo me da la sensación de libido que tenia cuando caminaba contigo, pero así es el destino crudo y sin sentido y por mas que muero cada día en busca de una señal del cielo, que traiga una alma a este cuerpo vacio que no soporta la sensación de estar solo y vivo, en medio de cualquier camino. Busco cada vez que cruzo entre dos caminos  la ligera impresión que del suelo va a subir un olor a azufre, que voy a vender un alma que no tengo para tener una virtud que no poseo. Pero es mentira el diablo hace resto que se pensiono y nadie se toma el trabajo de albergar en su pecho a los fantasmas que por desgracia divina aun caminan junto a nosotros. La esperanza infundada, mata cada vez que por casualidad una estrella alumbra tu camino.

lunes, 26 de septiembre de 2011

miedo

en nuestras bastas montañas
de fertil tierra como nuestras mujeres
han sembrado algo peor que el odio
mucho peor que el voraz apetito capital
!han sembrado miedo!
ahora los perro se alimentan de ese olor a miedo
las vacas dan leche agria y las personas callan
que mas da si...
es difícil perder el miedo
perder lo único que hay,
como miles no van a sentir
miedo que rompe hasta los dientes
de ese que huele tan feo,
va hundiendo en las capas de tierra
sabor a cemento fresco,
como no vamos a tener miedo
si las partes de alguien
las colgaron de puertas y ventanas
para mostrar que hablan en serio,
si, en la entrada de tu casa,
está la mirada caleta
pero el miedo, creo yo, a pesar que lo vivo
tambien siento que no es nuestro
que alguien lo puso entre nosotros
como un fantasma que no deja los pies quietos,
tambien creo que si nos fijamos en sus movimientos
vamos a ver que no es más que un reflejo de tanto,
pero tanto, silencio
que llevamos dentro.

domingo, 11 de septiembre de 2011

duba duba

caminan por la calle de las brujas,tres desamparados una guitarra, una armonica van camino al parque del perro, vienen del parque de la equis sólo quieren un cigarrillo mas. el tiempo se detiene, toman asiento en una de las bancas del parque, el viento corre mueve ramas. Ellos cantan, cantan y cantan; Depues de mucho tiempo transcurrido en la misma banca las plaquetas del cielo se rompen y la luz del infierno cae sobre ellos.

-¿quien eres? pregunta el primero a lo que las plaquetas del cielo responden.
-Luz, soy quien soy meditabundo voy-
la insertidumbre los cobijo a todos y el segundo dijo: -eres el sol, luz de quien es por si mismo-

una risa se extendio por todo el horisonte, las resplandecientes estrellas se apagaron y las corrientes de aire se esfumaron, un aire freco, sofocante, irritante subia del piso. él tomo aquel cigarrillo por el filtro mientras la ultima voz en la banca del parque dice:

-¿que quieres?-

-nada-adar, dar vida a los desanimados, dar calor a los desamparados, detruir algunos cuantos salmos, quemar par pajaros, ahogar gentes entre los lagos, deborar un par de bosques, matar animales, regalemen un cigarrillo, yo afinare esa guitarra.-

ellos olvidaron que el parque de la equis es un cruce de caminos y sin ningun apuro vieron como del suelo una sombra tomo vida y por la derecha atrapando el diapason de la guitarra y por la izquierda fumando del cigarrillo. afino la guitarra regalo un par de copas de una botella insipida y sin mas ni mas esas almas se las cargo él, eso, la sombra o la luz.
Despacio y con encantos fue trepando hasta quedar mas atrapado que la pasta napolitana en el ultimo diente del que habla.

quiero

Quiero te quiero silencio

Por que como vienes vas,

Dejando al pasar una huella fugaz.

Quiero te quiero viento

Recorriendo las calles en silencio

Con el mas viejo compas.

No me preguntes más

Si quiero salir a caminar

Por que quiero pasear en tu memoria

De aquí para allá.

Puntos sobre las íes

Punto final, todos vamos caminando

Al ritmo y al compas.

Desierto

Desierto

eu

eu