Donde, ¿donde en que parte del cuerpo te pesa? Si todo esto es un enredo ¿como vas a saber donde te pesa? Si todo esta perdido como se te ocurre que vas a salir a la calle a encontrarte de frente con la experiencia de estar vivo. Tienes mucho que aprender aun no puedes tomar tu biberón con las dos manos, mas bien deja que te limpie bien la boca, sigue comiendo y deja de hacer preguntas bobas. ¿A ver y donde es que te pesa y que es lo que le pesa tanto?
-pues usted, usted me pesa como en medio de la cabeza y me hace perder el equilibrio, no se da cuenta, me muero de ganas de salir corriendo cuando la veo-
¡A si! de nuevo con esa tontería ni que yo fuera un fantasma, para que cada ves que me vea salga corriendo, deje de ser bobo, si no le agrado, no le gusto pues váyase, no venga es mas no me mire si le dan tantas ganas de salir corriendo debe ser por algo, ¿o no?
-Dele con lo mismo, no es que sea fea, o no me guste, ni mucho menos sea un fantasma o algo pareció; bueno tal vez los dos somos parte del sueño de alguien y en ese caso ambos seriamos algo pareció a un fantasma. Pero usted no lo alcanza a ver, creo que no se ha percatado, que es lo mismo; eso que me pesa en no se donde y esos deseos de correr van amarrados a su sonrisa, a su mirada picara y usted no lo nota, no lo ve o no lo quiere ver, es como un imán, se me quedo en las arterias, en las venas y se alojo en algún lugar como mas abajo del pulmón derecho y encima del hígado; me atrae a usted de una forma difícil. Pero bueno se supone y es sólo un supuesto que usted hace lo que quiere va donde quiere.-
Ahora me va a salir con que le pesa, le atrae y quiere salir corriendo, ahí yo no tengo nada que ver ese no es mi lio, eso no lo elegí yo, eso lo construyo usted y como dice Cortázar son construcciones pero ¿ambos jugamos a construirlas? Yo no creo, ni le creo y pues ese imán le podría decir que ya no lo tengo, es mas ni siquiera llego a existir en mi cuerpo tal cosa, pero sabe que si existió, una rosa de vientos, de pétalos que son viento puro y libre, pensé que lo había entendido por lo visto no lo vio, no lo entendió, no le cupo en la cabezota. Torpe tuvo el mundo entero a sus pies y no fue capas de ponerse de pie, torpes pasos los que dio, no culpe, usted eligió y la cago como cosa rara.
Silencio, silencio mucho silencio, no fue silencio incomodo, tampoco fue un silencio de no hay mas que decir. Un momento detenido en el tiempo esperando………
-Claro tiene razón el torpe fui yo que vi en sus ojos un reflejo de los míos y pensé que estábamos caminando bajo la misma luna, no vi que el brillo de sus ojos era el reflejo del carro que pasaba, torpe fui al cree que usted, que no es capaz de quitarse lo ojos para ver el mundo real, pueda caminar por las noches pobladas de reflejos, si todos los reflejos son para usted carros y postes de luz que no tiene vida, no vi que tenia lengua bífida y tampoco puedo entender ahora como no la vi, si la tenia enfrente mío todo el tiempo cambiando de piel y yo ahí como siempre esperando, como dice Benedetti: la culpa es de uno y “Con un solo pronostico lo quitaste de los suburbios de tu vida posible lo envolviste en nostalgias lo cargaste por cuadras y cuadras y despacito sin que el aire nocturno lo advirtiera ahí nomas lo dejaste a solas con su suerte que no es mucha.” que más puedo decir, que me pesa entre los pies y la cabeza.-
Yo no veo, nunca veo, es mas no quiero ver y usted es torpe, no lo puede evitar siempre se va a tropezar.
martes, 14 de junio de 2011
miércoles, 25 de mayo de 2011
del diablo
Extraño acariciar las flácidas
Laderas de tu montaña,
Morder las maderas viejas
Podridas de tus piernas
De tus caderas.
Mi voz no resuena como eco
Ni mi piel alcanza a tropezar
Por debajo de tus labios,
Las orillas de una piel seca como el deseo
La quiero.
La quiero
Ver muerta y debajo de la tierra
Saborear en mi boca
Las aguas turbias de tu
Tumba, para en ellas hallar
Las tejas de barro
Cagadas por los gato
Poder levantarme
Con el olor a muerto de tus labios
Saber que con cada paso
Me acerco más a nuestro
Desdichado encuentro
El del día en que yo esté muerto.
Se van contando de a pedazos
Lo pasos de un tiempo y un pasado
De un espacio apresurado con
Huellas y marcas del engaño
De andar saltando los pasos
Del diablo, mientras por debajo los demás
Santos van pisando las tejas meadas por los gatos.
Laderas de tu montaña,
Morder las maderas viejas
Podridas de tus piernas
De tus caderas.
Mi voz no resuena como eco
Ni mi piel alcanza a tropezar
Por debajo de tus labios,
Las orillas de una piel seca como el deseo
La quiero.
La quiero
Ver muerta y debajo de la tierra
Saborear en mi boca
Las aguas turbias de tu
Tumba, para en ellas hallar
Las tejas de barro
Cagadas por los gato
Poder levantarme
Con el olor a muerto de tus labios
Saber que con cada paso
Me acerco más a nuestro
Desdichado encuentro
El del día en que yo esté muerto.
Se van contando de a pedazos
Lo pasos de un tiempo y un pasado
De un espacio apresurado con
Huellas y marcas del engaño
De andar saltando los pasos
Del diablo, mientras por debajo los demás
Santos van pisando las tejas meadas por los gatos.
lunes, 9 de mayo de 2011
Antropogato II
Mi gato ha encontrado un nuevo juego, ahora se dedica a desenredar el universo entero.
Empezó como todos por curiosidad desenredando largas tiras de hilo, se encontró con la grata sorpresa de que sus madejas y sus canicas son giros que da la vida, son giros del mundo en el que camina y hasta encontró una forma de desenredar de una madeja mi vida entera; jajajaja. Logro enredar madejas de tantos colores en una sola caída, que creo al universo entero con estrellas fugases en el medio. Ya casi no juega con el micro universo, mi gato, amado gato, ahora va de visita a las casas aledañas en busca de una minina de ojos verdes de día y negros de noche, con claros pelos largos en los bigotes y en las cejas; ella no le presta mucha atención aunque una vez vino por estos tejados tomada de su mano. Yo lo miro con una curiosidad latente, por que jamás voy a saber como son las vigas de los tejados, ni mucho menos como cazar ratones de alcantarilla cuando tengo hambre. El vive de mí pero por momentos llego a creer que yo vivo de él.
Han pasado años desde que lo vi por última vez, estaba junto a la venta y no se por que razón decidió jugar con el universo tejido a mano, que tenia a su lado. Duro horas moviendo la madeja de hilo de un lado a otro, por encima de las baldosas de la cocina y éntrelas plantas del jardín, por las patas del escritorio, enfrente de la pantalla del televisor y por delante de la poltrona, olvidada en el centro de la sala. Después dejo de lado lo que para mi es un micro-universo tejido con pedazos de silencio, volvió junto a la ventana, me miro con sus ojos largos y profundos por un rato y después salto ventana afuera y jamás volvió a pisar las baldosas de mi casa, jamás entro por la ventana ni por la puerta, no lo volví a escuchar en las vigas del tejado, pero tristemente aun escucho el maullido de la minina de la casa de alado que aun lo extraña. No voy a mentir yo tan bien lo extraño, pero así son los gatos un día se van para no regresar tal ves por eso me gustan, por que me quiero ir para no regresar jamás. Y aun así tampoco puedo evitar pensar en el triste maullido de la minina de la casa de alado. Y en mi, que por un lado o por el otro aun extraño que enrede mi mundo desde su universo enmadejado.
Empezó como todos por curiosidad desenredando largas tiras de hilo, se encontró con la grata sorpresa de que sus madejas y sus canicas son giros que da la vida, son giros del mundo en el que camina y hasta encontró una forma de desenredar de una madeja mi vida entera; jajajaja. Logro enredar madejas de tantos colores en una sola caída, que creo al universo entero con estrellas fugases en el medio. Ya casi no juega con el micro universo, mi gato, amado gato, ahora va de visita a las casas aledañas en busca de una minina de ojos verdes de día y negros de noche, con claros pelos largos en los bigotes y en las cejas; ella no le presta mucha atención aunque una vez vino por estos tejados tomada de su mano. Yo lo miro con una curiosidad latente, por que jamás voy a saber como son las vigas de los tejados, ni mucho menos como cazar ratones de alcantarilla cuando tengo hambre. El vive de mí pero por momentos llego a creer que yo vivo de él.
Han pasado años desde que lo vi por última vez, estaba junto a la venta y no se por que razón decidió jugar con el universo tejido a mano, que tenia a su lado. Duro horas moviendo la madeja de hilo de un lado a otro, por encima de las baldosas de la cocina y éntrelas plantas del jardín, por las patas del escritorio, enfrente de la pantalla del televisor y por delante de la poltrona, olvidada en el centro de la sala. Después dejo de lado lo que para mi es un micro-universo tejido con pedazos de silencio, volvió junto a la ventana, me miro con sus ojos largos y profundos por un rato y después salto ventana afuera y jamás volvió a pisar las baldosas de mi casa, jamás entro por la ventana ni por la puerta, no lo volví a escuchar en las vigas del tejado, pero tristemente aun escucho el maullido de la minina de la casa de alado que aun lo extraña. No voy a mentir yo tan bien lo extraño, pero así son los gatos un día se van para no regresar tal ves por eso me gustan, por que me quiero ir para no regresar jamás. Y aun así tampoco puedo evitar pensar en el triste maullido de la minina de la casa de alado. Y en mi, que por un lado o por el otro aun extraño que enrede mi mundo desde su universo enmadejado.
sábado, 7 de mayo de 2011
tántalo
tántalo atrapado entre las aguas de aquel río
con frutos: manzanas, peras y fresas a las orillas del río
sed y hambre definen su castigo
por robar del olimpo la ambrosia
y repartirla entre sus mundanos amigos,
miserable y perdido entre las aguas del río.
el agua que lo cubre de la cintura al cuello
nunca toca sus labios secos y partidos,
el viento que mueve las ramas del arbol,
sus frutos caeran por siempre
pero el pobre tántalo atrapado en el tártaro
jamas atrapara entre sus brasos los frutos del pecado.
una inmensa roca de lados carcomidos
por el paso del tiempo y el espacio
espera que se rompa el ultimo filamento de una cuerda
para caer sobre su cabeza
y acabar con su tristeza.
con frutos: manzanas, peras y fresas a las orillas del río
sed y hambre definen su castigo
por robar del olimpo la ambrosia
y repartirla entre sus mundanos amigos,
miserable y perdido entre las aguas del río.
el agua que lo cubre de la cintura al cuello
nunca toca sus labios secos y partidos,
el viento que mueve las ramas del arbol,
sus frutos caeran por siempre
pero el pobre tántalo atrapado en el tártaro
jamas atrapara entre sus brasos los frutos del pecado.
una inmensa roca de lados carcomidos
por el paso del tiempo y el espacio
espera que se rompa el ultimo filamento de una cuerda
para caer sobre su cabeza
y acabar con su tristeza.
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quiero
Quiero te quiero silencio
Por que como vienes vas,
Dejando al pasar una huella fugaz.
Quiero te quiero viento
Recorriendo las calles en silencio
Con el mas viejo compas.
No me preguntes más
Si quiero salir a caminar
Por que quiero pasear en tu memoria
De aquí para allá.
Puntos sobre las íes
Punto final, todos vamos caminando
Al ritmo y al compas.
Desierto
eu