Recorrí junto a ti, viento desplomado,
El camino de los desesperados
Pendulantes por las piedras y los valles,
Cantares milenarios sumergidos en el agua.
Odios,
Deambulan como perros por la calle
Muerden miradas y comen canallas,
Compadre no me mente mas la madre
Que solamente pedí un vaso de agua.
De tus ojos son mis gotas
Las demás gotas que brotan
Son hojas y cantos silenciados
Callados aguardando de tu latido
¿El mejor destino?
Mares de de fuego entre los dientes
Atrapando palabras en sus muelles
Día tras día se escucha el gemir de
Las hormigas que claman
Por una nueva melodía
Desgarran las paredes del cuerpo
En busca de la última campanada
De la última bocanada de aliento
Para respirar el aire muerto
¡Lamentable!
Solamente encuentran el latido
Incesante de un ave delirante
Y yo a lo lejos escucho el tiempo,
Recordándome que el viento
Ya no sopla por aquí.